domingo, octubre 05, 2008

La energía

Hace tiempo que quería escribir acerca del poder de la energía en nuestras vidas, siempre me pareció un tema fascinante.

Es fundamental tener una visión optimista ante la vida, ser positivos. Es indudable que el modo en el que te enfrentas a las circunstancias que rodean tu vida marcan la diferencia. 

Puede que les suene reiterativo oírme decir esto, pero en esta fase de start up el optimismo es la característica que predomina en mi manera de afrontar todo lo que me está ocurriendo.

Cuando decidí que quería darle un cambio a mi vida de 180ºC tuve que hacer un giro en mi mentalidad también. Este cambio vino acompañado de otros posteriores, y dentro del concepto de cambio estaba el incluir el optimismo como filosofía de vida. No es fácil asimilar esta actitud, pero una vez que se ven las cosas de manera tan claras, el resto viene automático.

No voy a achacar todo al buen rollo, está clarísimo que prima la voluntad y las ganas de hacer cosas y de mejorar, pero no cabe duda que ir por la vida de manera optimista te hace brillar con luz propia. 


viernes, octubre 03, 2008

Las cosa claras

Tener las cosas claras y saber qué quieres hacer con tu vida es una de la cosas más difíciles que se me han presentado a mí en la vida. 

Me he pasado horas y horas pensando y rompiéndome la cabeza para saber en qué dirección debía ir y en qué debía concentrar todas mis energías. 

Lo único que saqué en claro de esta experiencia es que pensar no es la manera de adivinarlo, hay que QUERER hacerlo.

Me explico: Uno de los mayores problemas que tuve en mi época universitaria era la falta de fuerza de voluntad. Y me extrañaba sentirme débil en ese sentido porque yo había sido una persona con mucha volntad. Siempre presumía de que obtenía todo aquello que quería, pero al llegar a la Universidad esa fuerza de voluntad se fue desvaneciendo y, lo que era peor, por mucho que lo intentaba no sabía cómo recuperarla.

Ahora que han pasado casi diez años desde que salí de la Universidad me doy cuenta que realmente NO QUISE recuperar mi fuerza de voluntad, prefería dedicarme a otras actividades "lúdicas" antes que centrarme en mi objetivo.

También echaba la culpa a hechos ajenos a mi vida, a terceras personas...todo excusas. La única responsable de mi vida era y soy yo, y cuando aprendí la lección de que todo aquello que acontece en mi vida está bajo mi responsabilidad amplié mi horizonte y mi punto de mira.



 

domingo, septiembre 28, 2008

Y sigo, y sigo...

Sigo sin parar con el único rumbo que tengo ahora mismo en mi vida, mi trabajo.

Es un viaje muy reconfortante, pero he de confesar que es muy cansado a la vez. Se necesita confiar mucho en uno mismo y creer en su objetivo para caminar sin descanso hacia el objetivo deseado.

Por otra parte, poder escribir mis aventuras y desventuras en este blog me ayuda a coger perspectiva del camino recorrido al leer los posts anteriores y ver todo lo que ha ocurrido.

Ahora la principal función que me he encomendado es eliminar una serie de malos hábitos. 

El primer mal hábito: La autoflagelación.

Me castigaba sin piedad, me echaba encima de mis hombros muchas culpas y me señalaba con el dedo inquisidor constantemente.

Estos son hábitos propios de persona pesimista. De persona que no sabe avanzar y que, en el fondo, no quiere avanzar, sino echarse encima de los hombros la mayor excusa extendida en el mundo entero y el mejor refugio de los conformistas fracasados: la mala suerte.

¿Existe la mala suerte? Sí, es indudable que hay casos en los que realmente existe la mala suerte, como es la muerte de un hijo adolescente, o un accidente de tráfico por culpa de otro coche…pero aplicar la mala suerte a toda una vida porque no has conseguido lo que querías es lo peor que, a mi gusto, puede hacer alguien.

Siempre tuviste la opción de hacerlo y no quisiste. Es esto lo que hay que tener en cuenta. Siempre está la otra opción y, sobre todo, hay que saber que podemos optar por ella siempre.

El segundo mal hábito: Imponer mi criterio a los demás.

Este es uno de los malos hábitos que peor me lo han hecho pasar. Me costó mucho comprender que mi pensamiento no es el universal, que no puedo imponer mi manera de ser a los demás, sino que debo aprender a saber qué puedo esperar de los demás.

Este mal hábito encierra mucha inseguridad, pues al fin y al cabo se tiende a tenerlo todo bajo control, y sino controlamos la situación entramos en crisis. Teniendo en cuenta que es completamente imposible controlar todo lo que nos rodea, se entra frecuentemente en crisis.

Asimilar esta premisa cuesta. No es fácil aceptar, primero, tus propios fallos y, en segundo lugar, los fallos de los demás.

La modestia es una virtud muy valiosa.

El tercer mal hábito: La impaciencia.

Si había una característica que me podía definir a la perfección esa era la impaciencia.

Kafka afirmó que el 90% de los proyectos se vienen a pique por la falta de paciencia.

Vivimos en una sociedad, la occidental, que tiende a provocar los acontecimientos de nuestras vidas. No esperamos a que las respuestas vengan solas y nos cuenten qué camino es el que hay que seguir.

Al vivir tan deprisa no interpretamos las situaciones. Las situaciones hablan por sí mismas. Estamos rodeados de respuestas para muchas cosas, pero nuestra impaciencia nos ciega y nos impide ver qué está ocurriendo realmente.

Las respuestas siempre llegan, sólo hay que esperar a que maduren y hablen por sí mismas.

La paciencia, otra gran virtud.

El cuarto mal hábito: No aceptar las críticas.

Reconozco que no es fácil que alguien llegue y te diga a la cara defectos de tu carácter.

En ese momento puede salir a flote el recurso del reproche, un arma arrojadiza muy usada en estas situaciones, para intentar salir airoso de la situación.

Pero si nos paramos a pensar y reflexionar, ante una mala crítica de nuestro carácter se encuentra una oportunidad para mejorar. Aprender esto me costó mucho porque recibir el chaparrón de críticas calladita la boca es bastante duro.

Pero ya lo dijo Jodorowsky, díganme cuáles son mis defectos para ir a por ellos y mejorar, que mis virtudes ya sé cuáles son.

Hay más malos hábitos que debo eliminar de mi cerebro, pero como tengo que trabajar con mi subconsciente y a éste hay que hablarle como a un niño para que aprenda, me queda mucho trabajo por delante. Es lo que tiene ser inconformista…

lunes, septiembre 08, 2008

Mi start-up personal

Llevo desde hace un año en una situación que, sin yo imaginármela, me ha llevado a encontrarme de frente con una serie de acontecimientos positivos que nunca esperé en mi vida.

Esta situación ha sido una de las más positivas de mi vida. También es verdad que por primera vez estoy adoptando la actitud correcta. Nunca es tarde si la dicha es buena! Y nada viene gratuitamente.

De esta actual situación puedo sacar varias conclusiones:

1º El modo de ver la vida: El optimismo es fundamental. Ver la vida desde el prisma positivo es primordial para salir hacia delante con fuerzas. No nos podemos permitir el lujo de ser negativos porque esa negatividad se lleva al traste toda nuestra esperanza, nuestras ilusiones, nuestras fuerzas...

2º Dedicación a mi mente, cuerpo y espíritu: La salud es fundamental, eso lo sabemos todos. Pero la salud mental y espiritual es igual de importante que la física. 

No podemos pretender avanzar a buen ritmo si padecemos de algún desequilibrio, del tipo que sea. Tenernos respeto a nosotros mismos cuidándonos, alimentando el espíritu dedicándole unos minutos al día a la contemplación, alimentándonos bien y haciendo ejercicio.

3º Marcarnos un objetivo claro y real: Esto es fundamental para saber a dónde tenemos y debemos dirigir nuestras energías. Tener un objetivo que alcanzar marca todas las diferencias. Tenemos ilusiones, ganas de triunfar, trabajamos sin esfuerzo y con gusto. 

Y este objetivo debe ser real. Marcarnos unas metas que estén por encima de nuestras posibilidades es un eror muy grande que comete mucha gente. Tenemos que ser conscientes de nuestras capacidades e ir a por objetivos reales.

4º Contactar con las personas adecuadas: Este es un factor primordial en un determinado momento de nuestro lanzamiento personal. Ahora msimo las redes sociales por internet son una herramienta a nuestro alcance que nos pueden facilitar este trance.

Si en el facebook, por ejemplo, buscamos y encontramos a un profesional de fama reconocida en nuestro ámbito tenemos la posibilidad de contactar con él y, si tenemos suerte, nos puede responder y, si tenemos suerte y somos inisistentes dentro de un límite, hata nos puede agregar a su lista de amigos virtuales. Y si éste no funciona, buscamos a otro!

5º Apuntarse a cursos de emprendeduría: Nunca está de más el saber cómo se monta una empresa, qué requisitos personales y económicos necesitamos, con qué recursos contamos, dónde poder obtener financiación. Además, estos cursos están frecuentados por personas que tienen muchas ganas de prosperar, por lo que puede ser una buena ocasión para contactar con gente válida. 

Yo, en estos cursos, siempre le pido las señas a los profesores, y siempre les escribo a todos!! Nunca se sabe, a lo mejor necesitan a una persona con tu perfil y mostraste interés en un momento determinado.

6º Asistir a eventos empresariales aunque no coincidan al 100% con tu idea de negocio: Esto es algo de lo que nunca me arrepentiré. He ido a Foros en los que se han concentrado una garn cantidad de cracks de los negocios, inversores, científicos, investigadores... y yo que me apunto! Nunca pierdo la oportunidad de hablar con estas personas ni de pedirles consejos, sus señas...prefiero ser la menos formada de un grupo de cracks a ser la mejor de un grupo de mediocres.

Llama mucho la atención la sencillez con la que se relacionan con los demás. Es una lección de humildad muy importante. 

7º No tener miedo: En nuestro país la cultura del miedo está imlantada en todos los factores de nuestras vidas y en el empresarial más.

Si nuestra empresa muere, perimero, mira a ver qué está fallando, y dos, si no tiene solución muérte rápido.

De aquí sacamos las conclusiones de nuestros errores para no repetirlos más, y a por todas de nuevo!! 

En España, al que le va mal en su empresa es un fracasado (tengo que aclarar que para mí no hay ni fracasos ni victoras, sólo resultados), y no hay nada más lejos de la realidad.

Pues estas son mis aventuras y desventuras en una hazaña denominada: Búscate la vida.

No hay nada más emocionante en la vida que ver que tus esfuerzos se convierten en logros.

Salud para todos y espero que les haya gustado.

viernes, septiembre 05, 2008

Redes sociales

Hola a todos los que me leerán en el futuro!

El motivo por el que he aparecido por aquí hoy es para expresar mi entusiasmo por participar en las redes sociales.

Antes de continuar tengo que decirles que conocer gente de todos los lados del mundo, de todas las razas, caracteres y maneras de pensar es mi hobby preferido. Es algo que me ha fascinado desde que tengo uso de razón. Comprobar cómo puede verse de manera tan distinta la misma situación por dos personas que profesan cada una una religión diferente, o simplemente, que hayan recibido otra educación.

Bien, las redes sociales. Hace unos meses me di de alta en facebook con la intención de intercambiar fotos con mis amigos, chatear con personas que no veía hace tiempo, cotillear en los perfiles de los famosos, hacerme amiga virtual de ellos...hasta que todo dio un giro de 180ºC!

De repente, empecé a darme cuenta que estas redes sociales sirven para socializar, conectar, conocer a gente muy válida en el aspecto profesional. Pero hasta tal punto que me di cuenta que podía agregar a mi grupo de amigos virtuales a grandes profesionales a nivel mundial y, aún más, podía hablar con ellos a tiempo real!

La magnitud de este hecho es grandísima. Se trata de la posibilidad de conocer a personas inalcanzables en el mundo "físico", que para conocerlas me tendría que trasladar a otro continente y atravesar barreras de secretarias, reuniones, tiempo disponible y ganas de conocer a una perfecta desconocida.

El mundo de las redes sociales no ha hecho más que empezar. Estar inmersa en el mismo me produce mucho etusiasmo y ganas de seguir prosperando porque...ya les dije que soy imparable, no?

domingo, agosto 31, 2008

Emprender en España

Vivimos en un país en el que la idea de emprender es una idea arriesgada de la que hay que olvidarse en la mayoría de las ocasiones. Si nos damos una vueltita por las Universidades y preguntamos a los estudiantes qué pretenden hacer con sus vidas, la gran mayoría les va a responder que opositar, ser funcionario del Estado. Horario de 8.00 a 15.00 horas y trabajo para toda la vida.

Es decir, la mayoría de la población española no está dispuesta a asumir riesgos de ningún tipo, y esto hace que nuestro país sea uno de los países en los que sea más difícil hacer negocios.

Según el Banco Mundial cuyo barómetro mide el clima empresarial de este año y el precedente, y que responde al elocuente título Boing Business, sitúa a España en el lugar trigésimo octavo de una clasificación que engloba a 178 economías y que encabeza un año más Singapur, un mercado al que siguen Nueva Zelanda, EEUU, Hong Kong y Dinamarca.

Este exhaustivo informe ha colocado como baremos para clasificar la rigidez empresarial en España: constitución de empresas; solicitud de licencias; facilidad para contratación de trabajadores; registro de propiedad; acceso a créditos; protección inversora; coste fiscal; comercio transfronterizo; protección jurídica de los contratos y normativa de quiebras y suspensiones de pagos. Cuadro "Facilidades y dificultades de emprender en España)

Por otro lado existen una serie de dificultades añadidas al carácter español que lo hacen más miedoso y prejuicioso a la hora de emprender:

Sentido de autolimitación: Los emprendedores españoles en muchos casos tienen poca ambición o el alcance de su ambición es local.

Ser proactivo: ser persistente, claro y no tener vergüenza es fundamental cuando se quiere conseguir financiación para un proyecto. La timidez, junto con la falta de cultura para pedir creo que es un claro hecho fundamental.

Miedo al NO: Tiene mucho que ver con lo comentado en el punto anterior, no pasa nada si la respuesta es un no. Es más es normal que la mayoría de respuestas sean negativas.

Miedo al fracaso: Este punto para mi es fundamental. Fracasos anteriores son considerados “buenos” en Estados Unidos ya que son sinónimo de experiencia y conocimiento vivido. Nada más lejos que en España, donde fracasar no sólo no esta bien visto sino que puede ser un handycap importante para de cara a tener nuevas oportunidades.

Falta liquidez y alternativas de financiación: Otro tema fundamental es la falta de un mercado claro que permita acceder a los emprendedores españoles a oportunidades de inversión sin que por ello tengan que renunciar a gran parte de la participación de la empresa.

Comunidades compactas: Son necesarios la creación de entornos que permitan crear climas donde emprender sea algo normal. Creo que es fundamental que los emprendedores puedan estar en entornos donde se comparten experiencias.

Lo que se ha expuesto anteriormente son las grandes diferencias que existen entre la idea española de emprender y la idea americana de emprender. Nos queda mucho trabajo por delante, basicamente el cambio del entorno que nos rodea.

¿Crear Silicon Valley en España es posible? Dejemos este tema para otro post.

Síndrome de Peter Pan

La mayoría de los padres quieren para sus hijos una vida que les lleve a esa meta que ellos no consiguieron o, en caso de que la hubiesen conseguido, que sus retoños le emulasen en el camino andado por ellos.

A muchos padres les cuesta entender que sus hijos no les pertenecen, que son seres libres e independientes y que, llegado un momento, tienen que volar. Muchos padres cometen el error de super proteger a sus hijos.

Yo he sido uno de esos hijos superprotegidos. Siempre he dado la imagen de mujer independiente, fuerte, hecha a sí misma pero en el fondo soy una mujer que acaba de despertar de un sueño de eterna adolescencia, o como dirían los sicólogos de un síndrome de peter pan, dándose cuenta que en la vida hay que currar, y mucho, si uno quiere conseguir lo que quiere.

El despertar de este sueño es muy doloroso por varias razones. 

En primer lugar, madurar duele.

En segundo lugar, despertar de este sueño, donde lo único que uno quiere es vivir en una eterna adolescencia, es una bofetada de realidad que te azota la cara y te recuerda que has perdido un tiempo precioso.

Aún así, puedo darme con un canto en los dientes porque esta sociedad está llena de Síndromes de Peter Pan que no tienen intención alguna de despertar de su sueño adolescente.

Si estamos dispuestos a luchar por nuestras vidas tenemos que despertar de este sueño placentero pero peligroso que se llama inmadurez. 

Y, por otro lado, lanzo una pregunta a los de mi generación: ¿Seremos nosotros capaces de no super proteger a nuestros hijos como hicieron nuestros padres? ¿O caeremos en el mismo error? Yo estoy segura que muchos repetiremos por sistema el comportamiento de nuestros padres.