jueves, octubre 08, 2009

Mujeres de más de 30


Mujeres de más de 30...Para las que ya llegaron, para las que están por llegar.

Este es un articulo escrito por Andy Rooney, corresponsal de 60 Minutes de CBS con su certera opinión sobre las mujeres que pasan los 30.
Andy Rooney dice:
Mientras maduro en edad, valoro a las mujeres que pasan de los 30 más que a todas.

Aquí hay unas pocas razones:

Una mujer de mas de 30 nunca te despertaría en medio de la noche para preguntarte ¿En que piensas? No le importa lo que piensas.
Si una mujer de mas de 30 no quiere ver un juego de pelota, no se sienta a quejarse. Hace algo que le entretenga. Y, usualmente es mas interesante que el partido.
Una mujer de mas de 30 se conoce a si misma lo suficiente para saber quien es, lo que es, lo que quiere y de quien.
A las mujeres de mas de 30 les importa un bledo lo que tu puedas pensar sobre ellas o lo que hacen.
Una mujer de mas de 30 es digna.
Difícilmente se pondría a gritarte en el teatro o en el medio de un restaurante caro.
Pero por supuesto, si lo mereces, no dudara en matarte, si cree que puedes salirte con la tuya.
Las mujeres adultas son generosas con los piropos, muchas veces inmerecidos. Ellas saben lo que es no ser apreciadas.
Las mujeres de mas de 30 son brujas. Nunca tendrás que confesarles tus pecados, ellas siempre los saben.
Una mujer de mas de 30 se ve bien con pinta labios rojo brillante. No pasa igual con las mas jóvenes
Una vez superadas una arruga o dos, una mujer de mas de 30 es mucho mas sexy que sus contrapartes mas jóvenes.
Las mujeres mayores son directas y honestas. Te dirán de inmediato si eres un idiota, o si estas actuando como tal! Siempre sabrás donde estas parado con ellas.
Si , adoramos a las mujeres de mas de 30 por múltiples razones.
Desafortunadamente no es recíproco.
Por cada deslumbrante, inteligente y bien puesta mujer de mas de 30 hay un calvo barrigón con pantalones curtidos viéndose como un idiota con una muchachita 22 años.

Damas, mis disculpas.

Para todos esos hombres que dicen: por que comprar la vaca entera si puedo comérmela por pedazos.

Actualícense!!!!!

Hoy en día el 80% de las mujeres están en contra del matrimonio. Y ¿por que? Porque las mujeres se dieron cuenta de que no vale la pena comprar el puerco entero para solo comerse una salchichita'. (Bueno, bueno...tampoco es para tanto!! Manuela Battaglini)

Andy Roney

Corresponsal 60 Minutos

lunes, octubre 05, 2009

Mi contacto con el personal branding


Hace bastante que conozco el término personal branding, pero hace muy poco que he empezado a leer acerca de esta materia, y la única palabra que se me ocurre ahora mismo para calificarlo es fascinante.

Como casi todas las cosas buenas de la vida, descubrí el personal branding de causalidad, mientras leía acerca de marketing en uno de los blogs que leo a diario, y fue cuando de repente empiezo a leer algo que hacía referencia a la marca personal, a incentivar las habilidades y aptitudes propias y necesarias para convertirte en la opción preferente.

Sólo con leer esto ya me pareció algo realmente revelador porque pertenezco a esa generación de "jóvenes sobradamente preparados" con un trabajo de 8 horas mínimo, en el que debía utilizar el inglés y el italiano, donde requisito imprescindible era ser licenciada y por el que pagaban 900€.

Cuanto más leía, más me entusiasmaba, pues me contaban que el CV era un mecanismo obsoleto para buscarse la vida, y lo que prepondera en estos momentos es desarrollar las habilidades personales y descubrir aquello que nos hace únicos en el mundo para que seamos nosotros los que presentemos nuestra propia oferta, diferenciándonos de la inmensa mayoría con una carrera, un MBA y tres idiomas...Eso ya no es ser excepcional. Eso, ahora mismo, es ser del montón.

¿Por qué ha sido un gran descubrimiento para mí? por una razón muy simple. Porque no soy una conformista, porque quiero sobresalir, porque quiero ser la mejor y, sobretodo, porque SIEMPRE he creído en mí ciegamente y en mis aptitudes y porque siempre he sabido que voy a llegar muy lejos.

Pensar de esta manera me ha traído problemas, pues es apartarse del status quo, de las reglas establecidas y de la mentalidad "termina la carrera y búscate un trabajo como dios manda, cobra un buen sueldo, cásate, ten hijos"...y lo que le sigue a esta historia.

En mi caso, soy licenciada en derecho, tengo dos máster y hablo tres idiomas. Esto me ha servido para ir de 900€ en 900€, con jefes casposos y sin ningún futuro prometedor por delante. No me quedaba otra, o empezaba a buscarme la vida potenciando mis habilidades, o sentía que no tenía nada que hacer.

Yo, al contrario que la mayoría, siempre creí en una vida en la que fuese yo la protagonista de la misma en todos los aspectos, responsable y consecuente de mis actos. Una vida en la que trabajar fuese hacer lo que más me gusta, con entusiasmo, con muchas ganas, descubriéndome en cada paso dado, con muchas ganas de comerme el mundo y con unas ganas de triunfar tan grandes que ya estoy tocando mi sueño con las manos.

Desde luego que el personal branding ha sido algo que me está fascinando y, al fin, puedo decir, que he encontrado algo que se corresponde casi en su totalidad con mi manera de ver las cosas.

Nunca nadie dijo que iba a ser fácil, pero tampoco nadie se ha atrevido a decirme que no lo voy a conseguir, porque en mi cara está dibujado el mapa hacia el éxito. El éxito personal. El éxito de una marca personal: Manuela Battaglini.

sábado, octubre 03, 2009

Ellas/Nosotras




Somos cada vez más las mujeres que hemos decidido liarnos la manta a la cabeza y empezar una vida nueva fomentando y desarrollando toda nuestra capacidad de trabajo, nuestra creatividad y nuestra fortaleza con el único propósito de ser independientes en todos los sectores de la vida.

Como mujer que se reconoce con la descripción del párrafo anterior, debo decir que no es tarea nada fácil abrirse camino en un mundo empresarial dominado por hombres, y aún se vuelve difícil si no renuncias a "la sensualidad" implícita en la idiosincrasia nuestro sexo, entendida como naturaleza femenina, y tantas veces malinterpretada.

Son muchas mujeres las que están triunfando en nuestro país en toda clase de negocios, tanto online como offline, pero a muy pocas se les reconoce públicamente ese mérito, parece que todavía es cosa de hombres la combinación empresa-éxito, sino véase el reportaje de El País Los amos de internet, sólo entrevistaron a una mujer, y hay muchas más que están luchando por salir adelante y hacerse un lugar en el mundo empresarial.

Pero no nos equivoquemos y no caigamos en el error de señalar al hombre como el opresor y como el culpable de que no podamos prosperar, no. Defender los derechos de la mujer no es estar en contra del hombre, en absoluto, es más, debemos contar con ellos, son parte de la sociedad, son el restante 50%.

Debo decir por otro lado que somos nosotras las que tenemos que luchar por ser vistas, las que tenemos que organizarnos de tal manera que nos ayudemos las unas a las otras en todo aquello que necesitemos y dejarnos de rivalidades absurdas que sólo nos conducen a la autodestrucción y a la lucha sin sentido.

Somos muchas y con muchas ganas de triunfar. Ya con esto tenemos más de la mitad del trabajo hecho. Ahora sólo hace falta darnos la mano y contar las unas con las otras.


jueves, septiembre 17, 2009

Rastrillo...¡y se acabó!


Como algunos de ustedes saben, el año pasado monté un rastrillo en el patio trasero de casa de mi abuela con la intención de poner a prueba un negocio jamás visto antes en la isla y... ¡¿para qué negarlo?! financiarme las vacaciones de Navidad.

La idea inicial fue mi simple, porque lo que hice fue vender ropa de primeras marcas, bisutería y ropa vintage, con la particularidad de que todo era de segunda mano. Por las noches llenaba de velas el patio y servía un maravilloso vino blanco de El Grifo, cortesía de los tíos Otamendi ;-), con lo que se formaban unas tertulias muy divertidas con gente muy peculiar.

Pues esta combinación de ropa de segunda mano buena y barata mezclada con el mejor vino blanco de la isla tuvo una enorme aceptación, añadiéndole mis dotes innatas de venta tuvo como resultado un buen recuerdo y muchas ganas de repetir la experiencia por mi parte, y por parte de las personas que acudieron.

¿Qué quiero decir con esto? Pues que este año no debo repetir lo mismo exactamente del año pasado. Debo añadirle un elemento que sea un factor sorpresa, algo que lo distinga del año anterior y que además tenga éxito. Lo sé, no es fácil, pero en eso consiste, en autosuperarse y ponerse a prueba constantemente. Debe ser extraordinario.

Por otro lado, con la experiencia del año pasado, se formó de manera natural e involuntaria una pequeña tribu alrededor de mi rastrillo, las compradoras habituales. ¡Venían todos los días! Y ellas serán las encargadas de extender la voz de que este año, el Patio de la Abuela vuelve.

¿Y por qué lo harán? porque es una idea fácil y rápida de transmitir, llena un vacío, con un producto fácil de comprar, en un lugar donde se pasa bien y al que traer a tus amigas. Ideavirus en acción.

Esa es la mejor publicidad que se pueda encontrar, tus clientes, tu tribu. Olvídate de la publicidad interruptiva, de la publicidad en radio o en TV, folletos, etc. Molesta, interrumpe y es inútil y cara.

Seguiré cavilando para montar el rastrillo, ya les contaré...pero creo que será ¡otro éxito total!

martes, septiembre 01, 2009

¿Coser? y...cantar


Tengo como clienta a una costurera artesanal. Es una mujer joven, enérgica, con mucha chispa, con fuerte carácter y, sobretodo, con muchas ganas de prosperar.

Nos conocimos cuando yo monté mi rastrillo navideño en el patio de casa de mi abuela, la invité a entrar y que mirara. No recuerdo si compró algo o no, pero lo que sí recuerdo es que hice una clienta.

Hace dos meses que Raquel (es así como se llama mi costurera) y yo, nos pusimos manos a la obra con la intención de que su negocio prosperara y saliera a flote tal y como se merece.

Tras hacer un análisis de su estructura interna, ver cómo trabajaba, cómo se vendía, qué tipo de clientela tenía y cómo se dirigía al público decidimos darle una vuelta a su negocio y convertirlo en algo divertido y, sobretodo, rentable.

Lo primero que nos propusimos es convertir el arte de la costura en algo extraordinario, que no fuera aburrido, y eso lo empezamos a confeccionar a través de sus alumnas de clase de costura. Es decir, su negocio se fue transformando a través de sus clientas y nuestras reuniones, de manera que había una continua interacción entre Raquel y yo, y Raquel y sus clientas.

Lo primero que hicimos fue entregarles a cada una de sus clientas un sobre con una carta dentro en el que habían confeccionadas tres preguntas:

¿En qué te puedo ayudar? - ¿Qué es lo que te gusta? - ¿Qué introducirías?

Las respuestas fueron realmente reveladoras, pues provocaron un doble impacto: Primero, el mensaje que transmitimos con esta iniciativa fue que lo que más le importaba a Raquel eran sus clientas, por lo que eso fue lo que les estimuló a responder las preguntas con mucho entusiasmo y segundo, obtuvimos una información muy valiosa, pues nos colocó en la direccion correcta.

Si quieres que tus clientes sepan que son tu prioridad, pregúntales qué harían en tu lugar, qué opinión tienen acerca de cómo desarrollas los servicios a los que se dedica tu empresa, si has satisfecho sus necesidades y qué otras puedes cubrir. Descubrirás muchas cosas y te sorprenderá la creatividad de tus clientes.

Ya estamos en fase de implementar medidas sugeridas a través de la encuesta realizada. El siguiente paso que haremos es la "venta" de su negocio.

Raquel tiene que recopilar más clientela, tiene muy poca, aunque altamente satisfechas, y justamente estas van a ser las que nos van a ayudar a dar el paso para darnos a conocer: Serán las clientas las que vendan su negocio, no ella.

¿Pero cómo lo estamos haciendo? Pues a través de sus clientas más fieles, con las que tiene más confianza, en definitiva, las clientas que le están dando permiso las que vayan a "transmitir el mensaje".

Es decir, serán sus transmisoras, y hemos confeccionado un mensaje, que es el que ellas se esncargarán de expandir, fácil de transmitir, que entran ganas de compartirlo con los demás. Pero esto pertenece a la segunda fase, así que habrá que esperar al siguiente post para ver cómo lo hemos implementado ;-)


domingo, agosto 30, 2009

Responsabilidad


Una de las mejores maneras de enfurecer a un cliente es eludir la responsabilidad. Las líneas aéreas lo hacen, los contables lo hacen, los abogados lo hacen, los médicos también lo hacen...en el aspecto personal ocurre lo mismo. Eludimos responsabilidades.

La actitud más cómoda y más fácil que podemos adoptar a la hora de afrontar la vida es no asumir las consecuencias, y por ende la responsabilidad, de nuestros actos. Lo cómodo es culpar a alguna circunstancia, a alguna persona o incluso a algún acontecimiento desafortunado del pasado.

Una de las lecciones mas importantes que he aprendido en mi vida es que todo lo que rodea a mi vida, llamémosle circunstancias, están bajo mi responsabilidad y han sido producto de mis actos y decisiones y, desde un punto de vista más positivo, esto quiere decir también que mi vida está en mis manos y puedo hacer con ella lo que quiero y llegar a ser lo que me proponga.

Una vez que se aprende a adoptar esta mentalidad que te hace sentir que todo está en tus manos, hace que veas oportunidades donde antes no veías nada, te enseña a mirar con el cerebro y no con los ojos y a manetener un diálogo contigo mismo mucho mas inteligente y con otra perspectiva mas abierta, porque no hay límites.

Sinceramente, no soporto a la gente que no hace otra cosa que lamentarse de lo que le ocurre en sus vidas, de sus conversaciones que no mantienen un tono entusiasta hacia la vida y que su actitud es derrotista respecto a todo lo que acontece. Salvo en casos excepcionales, siempre puedes volar hacia el destino que consideres la mejor vida que puedes vivir.

No se puede tampoco malgastar tu preciado tiempo de vida en satisfacer las expectativas ajenas porque en esta vida cada uno de nosotros esta destinado a vivir una vida que le corresponde al 100% con una función determinada que sólo sabremos cuál es escuchando a nuestro corazón, sin miedo.


Volar o morir...esa es la cuestión.




lunes, agosto 24, 2009

Elogio a la mujer brava


Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc.

En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros.

Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana.

Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios.

Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar.

Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo. Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas.

Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza.

Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!