En estos días de verano me he dedicado a descansar y a echar ojeadas a Twitter de vez en cuando para ver qué se cocía mientras para mi el tiempo iba a un maravilloso y lento ritmo. Pocas conclusiones saqué, pues en un mes no da tiempo a que el mundo de la comunicación dé un cambio radical, pero sí he estado observando de un tiempo hacia acá, que las estrategias de comunicación de marcas que quieren marcar la diferencia ya no se basan tanto en el factor emocional, sino en el factor ACTITUD.
Es decir, las marcas están intentando mostrar que sus productos representan una actitud, y quieren llegar a su público objetivo a través de imágenes, copies, acciones, que conlleven esta actitud.
Como ejemplo, tenemos a Under Armour, y su lema "I will what I want". Toda su comunicación está basada en la superación de altos reto, y tienen como protagonistas de su campañas a deportistas de élite, bailarines, modelos... (sí, modelos, porque esta profesión es mucho más dura de lo que la mayoría se piensa).
Otra marca que me ha llamado la atención por su buen hacer en redes sociales y, por consiguiente, por su buena estrategia de comunicación online, es Black Milk. ¿Qué tiene de especial esta marca? Black Milk ha sabido usar perfectamente los canales de redes sociales para su venta online: sin hacer campañas de publicidad, sin pagar online adds, ni haber promocionado un post ni un "like".
Este es el tipo de marcas de las que a mi me gusta hablar, las que son puristas en su comunicación, las que se lo curran y saben cómo atraer a un buen público, de calidad, con esfuerzo y sin ir por la vía fácil.
¿Cómo empezó todo? Cuando vieron en Instagram cientos de selfies de usuarias vestidas con sus famosos panties. Mujeres reales vistiendo este tipo de prendas. Al ver esto, decidieron usar este valioso contenido y escuchar qué decían de sus prendas.
Cameron Parker, Head of sales and marketing de Black Milk, compara el engagement de sus clientes con una cebolla, asegurando que cada capa tiene su propia historia, y siendo conscientes de esto, han confeccionado un storytelling alrededor de cada prenda que coincide con lo que las Sharkies (fans de Black Milk) quieren escuchar.
De esta manera, las compradoras que dudaban en adquirir una prenda Black Milk se veían atraídas, ya no sólo por los comentarios y conversaciones de las Sharkies, sino también por las imágenes que colgaban y por los hashtags que utilizaban para indicar la talla que usaban.
Las clientes de Black Milk son mucho más que fans, son sus auténticas modelos.
Estos dos ejemplos de estrategias en redes sociales que llevan implícita una actitud y una historia son las que realmente tienen éxito en la comunicación online. Un mensaje actitudinal también es un mensaje emocional, pero es un mensaje real dicho por personas reales, y aprovechado de manera brillante por las marcas, que se han dado cuenta que son sus propios usuarios los que venderán su producto.
¿Conoces más marcas que desarrollen este tipo de estrategia?
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martes, septiembre 09, 2014
martes, septiembre 03, 2013
Edupunk, o fórmate tú mismo.
Es más que sabido y comprobado que estamos pasando unos años muy duros en nuestro país, y que producto de esta época de falsa austeridad son los recortes en educación y los cambios en el sistema educativo de nuestro país, que está poniendo en peligro la formación y el desarrollo intelectual de muchas personas.
Hace muchos años que yo dejé de creer en la educación formal, y que la Universidad en nuestro país, está tan obsoleta que se ha convertido en una fábrica de parados, pues no tiene respuesta a las grandes necesidades, ni aporta conocimientos que nos enseñen a saber cómo superar este tipo de baches que estamos viviendo. Es un sistema encajonado.
Hay muchas personas que han sabido salir adelante absorbiendo los conocimientos necesarios para ejercer la profesión que querían ejercer. Hoy día tenemos la enorme posibilidad de sentarnos delante de un ordenador y encontrar conocimiento de altísima calidad de mano de los mejores profesionales del mundo en cualquier materia. Sólo hay que saber encontrarlos.
Y ya no sólo eso, sino que se están extendiendo modalidades de aprendizaje universitario a través de internet y de manera gratuita. Estamos hablando, por ejemplo, de coursera, donde se pueden recibir clases de profesores de las mejores universidades del mundo, y además, en los foros de cada clase, interactúas con gente de todo el mundo que también está cursándolo, con lo que es una oportunidad para conocer, y entablar conversaciones con gente muy interesante, además de recibir conocimiento de mano de gente brillante y reconocida a nivel internacional.
Aclaración: No apto para personas que están acostumbradas a que le den todo hecho. Son cursos en los que la iniciativa personal y la proactividad son fundamentales para avanzar con éxito.
También existen los Mooc, acrónimo en inglés de Massive Open Online Course y traducido al castellano como Cursos en Línea Masivos y Abiertos, también ofrecidos gratuitamente.
Además, están a nuestra disposición miles de blogs interesantes, están redes sociales profesionales, plataformas como slideshare con interesantísimas presentaciones, o comunidades online sobre materias que nos pueden interesar...
Es decir, hay soluciones y vías fuera de lo convencional para adquirir conocimientos de mucha calidad y así, poder adquirir conocimientos más que suficientes como para buscarnos la vida y ganarnos un sueldo.
Pero como todas las cosas en esta vida, requiere de esfuerzo, aunque eso no es un problema si se sabe lo que uno quiere, y en muchas ocasiones, lo que uno quiere es salirse de los convencional, pues como dijo Jodie Foster: "Normal no es algo a lo que se aspira, es algo de lo que se huye".
También les recomiendo ver este vídeo de sir Ken Robinson acerca de cómo encontrar tu pasión.
domingo, marzo 24, 2013
TEDx Badajoz, un viaje de no retorno. Un camino de reflexión.
Antes de seguir con la exposición de lo que para mi es estar conectados en la era de la conexión, he de decir que asistir a este evento fue un auténtico placer por la gente que conocía y volví a ver, como Ángel Álvarez Taladriz, organizador del evento, y que nos hizo pasar unas horas entrañables, a mi amigo Amalio Rey, que siempre es un enorme placer verle, porque es de esas personas que son tan naturales y auténticas que su visión de las cosas es muy enriquecedora. A Maica Gómez Quintanilla, voluntaria en la organización del evento, y flamante delegada de Aerco-PSM en Extremadura, y a Abel Hernández, máquina del Social Media y otro filón de Aerco-PSM en Badajoz.
Además, tuve la enorme suerte de conocer a Félix Lozano, con el que compartí trayecto de ida y de vuelta, y les aseguro que 8 horas de carretera dan para hablar de muchas cosas, y con una persona como Félix, con esa enorme inteligencia, y esa enorme sensibilidad, el viaje de ida se convirtió en punto de no retorno para mi, pues compartí ciertos sentimientos encontrados con el lugar en el que nací que desembocaron en descubrimientos muy positivos y reconciliadores.
Siempre he pensado que quien no tenga una relación amor-odio con la tierra en la que nació, no la ama de verdad.
Pues una vez dicho esto, paso a contarles en qué versó mi charla de 18 minutos, que más que una charla fue una reflexión y un repaso a ciertos acontecimientos de mi vida que me han traído donde estoy ahora.
Hace unos años, yo vivía en Madrid. Era abogado fiscalista y urbanista y tenía una trabajo normal, con un trabajo que me permitía llevar una vida normal y vivía en un barrio normal (nota: la normalidad es un punto de vista 100% subjetivo). Todo lo que acontecía en mi vida era normal, pero lo peor de todo es que esa normalidad no me hacía feliz, y es me hacía sentir frustrada y fracasada, pero es que tampoco le ponía remedio, me limitaba a dar vueltas sobre mi propio eje, no tenía un objetivo, ni rumbo fijo.
Entonces ocurrieron una serie de acontecimientos personales/familiares que me llevaron a mi isla de nuevo. Lo dejé todo, trabajo, piso, barrio...Tenía que estar junto a mi familia en esos momentos, pero al fin y al cabo, era una vuelta al lugar al que nací, pero no era una vuelta victoriosa, no había conseguido nada excepcional en mi vida, nada de lo que me sintiera orgullosa. La sensación de fracaso era enorme. Pero a medida que pasaban los días una luz se encendía en mi interior y decidí aprovechar esa circunstancia en mi vida para descubrir para lo que había nacido. Por lo tanto, inicié un proceso de búsqueda interno, un diálogo introspectivo duro y largo en el tiempo. Fue un período de grandes descubrimientos que guiaron mi búsqueda exterior. Por primera vez en mi vida aquello que hacía estaba en sintonía con lo que pensaba y con lo que sentía.
Me pasaba horas en internet leyendo todo tipo de información, y comprando libros en la librería El Puente, y mandando a pedir otros que descubría y no los tenían. Así fue cómo descubrí las redes sociales, y me pasé más de dos años estudiando a fondo todo lo que tenía que ver con este tema, descubriendo autores, temas, y dando rienda suelta a mi creatividad, que es lo que más deseaba en esta vida. Por fin había descubierto aquello por lo que sentía verdadera pasión, y sabes que lo has descubierto porque se activa un motorcito dentro de ti que no te deja parar durante horas y horas todos los días, e incluso te pide más.
Pues al descubrir las redes y meterme de lleno en su estudio, iba descubriendo a gente muy interesante en nuestro país, gente con altos conocimientos, y con mucha calidad humana, y fue a través de ellos, mi comunidad, la comunidad correcta, que me confeccioné una vida en Barcelona desde Lanzarote. Organicé un mercadillo de ropa de segunda mano en el patio de casa de mi abuela, ahorré 3.000€ y me fui a trabajar gratis, y con todas las energías concentradas en conseguirlo.
¿Y esto por qué sucedió? porque estas ganas de prosperar y de salir adelante eran verdaderas, salían de dentro, y eso me hizo dar con las personas correctas e introducirme en la comunidad correcta.
Pero no todo es bueno en la era de la conectividad. Los smartphones están cambiando nuestros hábitos de vida, pero sobretodo, quiénes somos. Tenemos una imperante necesidad de contar de manera constante qué nos sucede en cada momento, y lo que es peor, independientemente del lugar en el que nos encontremos e independientemente de las personas de las que estemos rodeados. Contamos lo que nos sucede en reuniones, en nuestro trabajo, en entierros, en la ambulancia, en casa, conduciendo... Esto nos está causando un enorme problema, y es que nos está alejando de nuestros seres queridos, y lo que es peor, de nosotros mismos. Ya no hay momento para la reflexión, ni para el diálogo interno. Si estamos solos recurrimos al móvil para mandar mensajes en cualquier plataforma y recibir feedback inmediato. Y lo que es peor, esta manera de entender la vida se la estamos transmitiendo a nuestros hijos, sin hacerles entender que las personas que están en contacto directo con su vulnerabilidad y su imperfección, porque somos vulnerables e imperfectos, son las que se comportan de manera auténtica y son realmente las más felices. Si tenemos un mal día, ¿por qué no decirlo?, si nos sentimos asqueados por alguna circunstancia, ¿por qué no manifestarlo?, si nuestro día está siendo un rollo y un aburrimiento, ¿por qué tenemos miedo a que los demás lo sepan?. ¿Pero saben qué? Es justo esa vulnerabilidad y esa imperfección las que nos hace dignos de pertenecer a una comunidad y nos hace dignos de recibir amor. Nadie se enamora sanamente de una persona que se manifiesta perfecto y alegre todos los días de su vida.
Pero tampoco es todo malo en esta era de las conexiones virtuales. En esta época de crisis cruel y de recortes en educación, deben liarse la manta a la cabeza y prescindir de terceros para que les saque la castañas del fuego. Deben ser ustedes quiénes lo hagan. Si algo extremadamente maravilloso tiene internet y las redes sociales es que se puede acceder a un conocimiento de un altísimo nivel y valor colocándonos en el contexto adecuado, es decir, siguiendo a las personas que emiten ese contenido, y estando en contacto con ellas.
Sean valientes, saquen de dentro esas ganas de luchar y de prosperar, inicien ese camino sin retorno que es el de conocerse a sí mismos e inicien una búsqueda externa paralela. Averigüen para qué han nacido, y cuál es su talento, usen las redes para dar con la comunidad correcta, adquieran conocimientos, fórmense por cuenta propia, y construyan su propia profesión, adaptada a sus aptitudes, a su manera de ser. Y una vez hecho esto, sólo les queda triunfar.
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