jueves, marzo 04, 2010

El poder de la creatividad


Post en colaboración con Yorokobu.


Lo Creativo, El Cielo. Este es el primer hexagrama del I Ching, el libro de los cambios. En él se describe la creatividad como "poder original luminoso, activo y fuerte, el cual proviene del espíritu. En relación al mundo humano representa la acción creadora del santo o del sabio, del gobernante o del conductor de los hombres, que a través de su poder despierta y desarrolla lo que hay de más elevado en ellos".

Y esto, ¿qué tiene que ver esto con la creatividad? ¡Tiene que ver todo! porque tiene que ver con la búsqueda de la verdad de cada uno de nosotros. Todos tenemos el poder de la creatividad, todos somos capaces de crear de manera distinta a los demás y de como se ha hecho anteriormente. Todo ser humano puede ser original porque no hay un ser humano igual a otro en el mundo, ni jamás lo habrá. Partiendo de esta premisa ya podemos afirmar que, si somos conscientes de esta distinción, a la fuerza tenemos que ser originales.

La creatividad es un don con el que se nos ha premiado a cada ser humano nada más nacer y, en mucha ocasiones, la suprimimos en nuestro proceso de madurez dejando que un dudoso sentido de la obligación la sustituya, porque en el fondo de nosotros mismos, no la consideramos como un elemento a conservar ni tampoco la mantenemos viva en los demás.

La única manera de amar a otra persona es permitiendo que descubra lo que hay en sí misma de creativa, de sublime, de poderosa. Por medio de esa actitud se mantiene viva en cada parte de nuestro cuerpo la creatividad, nuestro poeta, nuestro artista. El gran asesino: la crítica. Por eso, los grandes maestros en cualquier disciplina son los que han amado tanto a sus discípulos como éstos a sus mejores amigos, pensando y haciéndoles ver el don que cada uno de ellos tenía en su interior. Sin hacerles sentir miedo, dándole alas, libertad, los deja fluir y así poder conectar con su verdadera esencia, lejos de las críticas, de las burlas, del desaliento. Y así, los alumnos trabajan horas y horas sin descanso, dejando salir todo el poder creativo y la magia que está depositada dentro de ellos. Dentro de cada uno de nosotros.

¿Cómo mantener ese espíritu vivo en nuestro interior? Usándolo, dejándolo salir, invirtiendo algo de tiempo en conseguir nuestro propósito y no usando la razón, porque lo que entendemos por razón o sensatez no se identifica de ningún modo con la inteligencia o la comprensión de las cosas. Ser demasiado sensato puede resultar sumamente aburrido. La razón es sólo prudencia, y ésta seca impunemente la imaginación, la pasión, la libertad y el entusiasmo que habita en nosotros.

Tenemos que ser capaces de usar nuestra capacidad creadora con amor y generosidad porque los mayores límites y enemigos de la creatividad son las ansias de ganar dinero a través de su manifestación y la vanidad de lucirse en cada momento o el auto-bombo. Debemos comprender que la verdad reside en nuestro interior, y así entender que la creatividad es un impulso para compartir sentimientos y verdades con los demás.

Por lo tanto, todo trabajo que nos interese y nos guste lo debemos desempeñar con amor, con imaginación, con inteligencia y conectados a nuestra verdadera esencia, donde reside el poder más fuerte que tenemos: nuestra creatividad.

Las personas más ocupadas son las menos creativas porque la imaginación, las ideas y la inspiración llegan despacio, sin avisar en los momentos de calma, de ocio. No tengas remordimientos ni pienses que pierdes el tiempo si decides irte a pasear sólo y tranquilo todos los días. Te estás entregando a tu imaginación, a tu amor y a tu inteligencia. Los grandes artistas como Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Tolstoi...se entregaban a momentos de ocio y, sobretodo, quisieron a todas las personas como eran, y sin intentar controlar ni dominar a nadie. Para las personas más creativas, saben que lo que puede ser bueno o conveniente forma parte de la libertad de cada uno: en eso consiste la imaginación.

Finalmente uno llega a la conclusión de que la imaginación requiere un tiempo de madurez y un feliz e improductivo momento para el ocio. Plotino, el gran filósofo místico afirmó: “Así son los hombres, demasiado débiles para la contemplación”, refiriéndose a la imaginación.

Este tiempo de espera, de introspección, de aceptación propia y de los demás, es necesario. Así te sentirás libre, te sentirás creador y te manifestarás a través de tu imaginación.

7 comentarios:

Amelie dijo...

La vida actual no nos deja fomentar la creatividad ni liberar nuestra imaginación. Por alguna maquiavélica razón no interesa que seamos seres diferentes, sino que todos vayamos a un mismo compás, siendo así más manejables...
Un grito contra la rutina, el stress y la monotonía. Un canto a la improvisación, la contemplación y la reflexión.
Me quedo con lo que bien has dicho, cada uno de nosotros somos seres únicos e irrepetibles.

Sofi in the city dijo...

Estamos en un momento en el que el más ocupado es el que mejor imagen tiene, tanto es así que, si nos entregamos a la contemplación nos sentimos con mil remordimientos.

Todos somos únicos. No hay ni un ser, genéticamente hablando, igual a otro ni lo habrá. Partiendo de esa base, saquemos esa originalidad, y desde luego ésta no se presenta en un día lleno de quehaceres.

Gracias por tu comentario!!

Beso!

Manu

Iñigo de Luis dijo...

Si te das cuenta el mundo cada vez está más lleno de obligaciones. Cosas que hacemos sin querer hacerlas y simplemente porque tenemos que hacerlas. Así nos va. Si todas las personas consiguiésemos hacer lo que verdaderamente nos apasiona todo iría mejor. Porque cuando uno siente pasión, se libera y así sus ideas fluyen mucho mejor.
No somos tan sólo secretarias, abogados, economistas, arquitectos, programadores o ingenieros. Somos personas que nos agrupamos. Primero en la guardería, luego en el cole, instituto, universidad, trabajo, etc. Pero en el fondo seguimos siendo diferentes los unos de los otros. Nuestra esencia es individual y exclusiva. Y la adaptación de ésta con el entorno es fundamental para no caer en la monotonía y falta de creatividad porque la creatividad en primera instancia nace de la motivación y de las ganas por desarrollarla.
NO NOS ACOMODEMOS.

Sofi in the city dijo...

Querido Íñigo,

Leerte es aprender. No tengo nada más que añadir a tu comentario. Se nota que eres una persona sensible, valiente, que se ha preocupado de indagar en su interior y de sacar magníficas conclusiones y valientes decisiones.

Como siempre, gracias por tu comentario.

Beso!

Manu

Pilar de Tera dijo...

La verdadera creatividad proviene de la unión de la intuición con nosotros mismos y nuestro entorno. Somos tan sólo el canal por el que se manifiesta lo bello y magnífico del mundo y debemos dejarlo fluir. Así se consigue no sólo esa preciosa y poderosa creatividad, si no que podemos aportar belleza a lo que nos rodea.
Me gusta que hayas citado ese exagrama del I Ching. Creo que la contemplación abre nuestro corazón a lo que es auténtico y permite a nuestra mente trabajar en esa dirección. Aunque estamos de acuerdo en que la sociedad no fomenta la creatividad, sí que está en nuestra mano desarrollarla desde el interior, quitándonos de encima los lastres sociales impuestos. Un fuerte abrazo.

Sofi in the city dijo...

Querida Pilar, muchas gracias por tu comentario porque en cierto momento pensé que podía quedarme algo alejada en mi pensamiento acerca de cómo nace y llega la creatividad a nuestras cabezas. Está tan de moda estar hiper ocupado...que no es "cool" reflexionar ni la auto observación.

No entiendo la vida sin su lado espiritual ni sin interpretar el mensaje que las situaciones nos transmiten. Creo que en esto consiste el progreso.

Pilar, muchas gracias por tu comentario.

Beso!

Manu

PEPA GONZÁLEZ dijo...

De nuevo das en la diana. Encontrar los necesarios minutos de paz para poder dejar volar la imaginación y que nuestra creatividad se expanda.
Sencillamente precioso. Gracias por esta belleza de reflexión. Me ha encantado dedicarle unos minutos y respirar la esencia de lo “bueno” y bien escrito.
Besos mil