jueves, diciembre 22, 2011

Aercomparte, ¿Cómo se gestó todo? To be continued...


Hace unos meses propuse a la junta directiva de Aerco hacer un evento en Barcelona con un triple objetivo: el primero era dar información de valor a todos los asistentes y los que nos siguieran por streaming y Twitter, el segundo objetivo, darle visibilidad a los profesionales del sector que están empezando, y el tercero, ofrecer consultoría gratuita y rápida, 10 minutos por persona, de mano de un grupo de consultores Social Media especializados en todos los sectores.

Para conseguirlo, sabía que la única manera era rodearme de un buen equipo de profesionales que tuviese una actitud “todo es posible”, pues las aspiraciones eran muy altas, y el formato no pretendía ser la clásica ponencia en la que alguien soltase un monólogo que ya había escrito anteriormente en su blog y recitado en unas cuantas ponencias anteriores, sino que la interacción con el público y la información dedicada al mismo al 100% tenía que primar. Decidimos llamar al evento Aercomparte, puesto que la base del evento era compartir conocimiento de calidad con las personas que asistieran.

Desde las primeras reuniones, hace unos meses, empezamos con mucha fuerza. Decidimos celebrar el evento en el Cibernarium de Barcelona Activa porque apuestan por la innovación y por extender el conocimiento de calidad. Desde un principio obtuvimos una respuesta más que afirmativa, y ya nuestro sueño empezó a coger forma. Además, en el mismo recinto pudimos contar con una sala expresamente para los consultores, ¡estábamos entusiasmados!.

El evento está dividido en varias temáticas, y todas son imprescindibles para el buen desarrollo de trabajo del profesional del Social Media, como es la reputación online y la reputación online legal. Ésta última es muy poco conocida, y muchas personas que han sufrido agresiones en la red no saben cómo defenderse.

Entrevistamos a Miguel Angel Rodríguez, ex portavoz de Gobierno, para que nos cuente su visión actual de las redes sociales y su impacto en la población y también para hablar acerca de la apatía generalizada de la población hacia la clase política, hecho insólito en nuestro país, suscitada a raíz del movimiento 15-M, muy favorecido por las redes.

La formación 2.0 también fue un tema abordado en una mesa desde la perspectiva de los alumnos y de cómo decidieron formarse en Social Media y bajo qué criterios eligieron los centros y su nivel de satisfacción. También hubo una batalla de redes, en la que profesionales de las redes más populares hablaron acerca de las mismas. Esta visión ayudará a muchas empresas a dilucidar dudas acerca de su presencia en las redes, y por último, hicimos un manifiesto con la ayuda de los asistentes acerca de las buenas prácticas en Social Media con la idea de difundirlo.

Pero lo más emocionante fue ver la reacción de los magníficos profesionales a los que contactamos para que participaran, tanto como consultores, como participantes en las mesas redondas. Todos, salvo unos cuantos que tenían incompatibilidad de agendas, aceptaron participar, y eso suponía ofrecer un servicio excelente a todo aquella persona o empresa que desee conocer de primera mano las posibilidades que tienen en redes sociales, y además, identificar a los profesionales que podrían asesorarle a posteriori.

Lo mismo pasó con las “ponencias”, los alumnos que iban a participar en la mesa redonda Formación 2.0 aceptaron más que ilusionados, y esto era muy importante para nosotros, porque son los futuros profesionales que ya se están dedicando a esta profesión, y contar de primera mano cómo es el proceso de aprendizaje y de inserción laboral en el campo del Social Media con testimonios reales habiendo recibido formación y con muchas ganas de prosperar, para nosotros era primordial.

En la confección de este evento me he dado cuenta todo lo que empuja la ilusión y las ganas de hacer las cosas, y esto se ha manifestado tanto en nuestro contacto con los profesionales, como con los proveedores, como con el equipo de trabajo que hemos formado, ¡y que ya no nos queremos disolver!

Esta es una prueba más de que lo único que hace falta para hacer las cosas son ganas, muchas ganas y que, según con qué perspectiva mires las cosas en la vida, el resultado puede ser absolutamente maravilloso.