lunes, octubre 19, 2009

Reuniones rastrilleras


¿Se pensaban que me había olvidado del rastrillo? Nou, nou, nou!!!

Los componentes del rastrillo hemos decidido realizar las reuniones todos los miércoles a las 17.00 horas, con la intención de ir preparando, no sólo el montaje del rastrillo, sino también nuestro montaje mental.

Todos tenemos una enorme ilusión en sacar este trabajo adelante, pues en él vamos a invertir muchas energías y, sobretodo, mucha motivación a la hora de mostrarle a los demás quiénes somos, qué somos capaces de hacer y hasta donde estaríamos dispuestos a llegar.

Es por ello que hemos empezado esta construcción por la Misión que cada uno de nosotros le queremos dar al rastrillo. Partimos de la base de que será un espacio reservado a satisfacer una gran necesidad de nuestra isla: La falta de dinero y la necesidad de regalar en Navidad.

A partir de ahí nos plantearemos: ¿Cuál es nuestra motivación?, ¿Qué queremos conseguir?, ¿Cuál es nuestro objetivo? Y es por ello que debemos de hacer un trabajo de introspección y de diálogo interno, pues la misión es el destino al que nos dirigimos, el rumbo y está íntimamente relacionado con la búsqueda de posicionamiento en la mente de los demás, por lo que no hay que hacerlo a lo loco.

Las personas que vamos a participar en este rastrillo tenemos en común unas enormes ganas de triunfar, ganas de demostrar nuestro potencial (sabiendo que debemos desarrollarlo aún más y que es un trabajo de por vida), y hartos de depender de un sistema que nos ha manipulado nuestra vida profesional hasta ahora, y que nos ha dicho cómo tenemos que ser y qué fachada debemos enseñar al resto porque es la socialmente aceptada.

No nos gustan las normas establecidas, ni la falsa seguridad de un trabajo de 8 horas en una oficina en el que nos han querido encasillar toda la vida. Este rastrillo es un acto de rebeldía, de manifestar nuestro descontento con la falta de alegría, de motivación y de emociones común en las personas de nuestro entorno.

Hemos escuchado a nuestro corazón y hemos decidido seguir la senda que nos guía nuestro instinto. ¿Será por eso por lo que estoy más feliz que nunca?

En breve próximos capítulos de las reuniones rastrilleras