domingo, octubre 25, 2009

¿Yo? sigo y sigo y sigo....


¿Qué hacer cuando has estudiado una carrera cuya profesión no soportas? y me preguntarás...entonces, ¿por qué la estudiaste? pues porque con 18 años no tenía criterio alguno, ni sabía lo que quería ni cómo lo quería, y estudiar Derecho era sinónimo de buen trabajo y de múltiples salidas profesionales. Pero las cosas cambiaron, y hay más licenciados en derecho sirviendo cafés en despachos de abogados que ejerciendo la profesión.

Cuando despiertas de esta auténtica pesadilla en la que te das cuenta que después de tanto dinero invertido en estudiar (soy de una isla y tuve que trasladarme a otra para asistir a la Universidad), más los años de alquiler de piso, más la manutención mensual, más los billetes de avión para ir a casa por vacaciones...estamos hablando de millones y millones de pesetas, sumándole las horas de estudio y de trabajo, que no fueron pocas, más los postgrados en Madrid y los meses en el extranjero para aprender inglés, esta vez miles de euros. Pues resulta que todo lo invertido me sirvió para que me tomaran el pelo en despachos de abogados pagándome sueldos de 200€. Sí, han leído bien...200€ que incluían promesa de contrato fijo y subida a sueldo "decente". Resultado: No nos haces más falta, lo sentimos pero...mañana no vengas.

Tengo más anécdotas en despachos de abogados, y con jefes de despachos de abogados que se creían con derecho a todo, pero prefiero enviarlas a mejor vida, no vale la pena envenenarse por estas cosas. La vida está esperando.

Cuando algo así te sucede no te queda otra que replantearte tu vida y empezar de cero. Me costó mucho darme cuenta de que todo lo que había estudiado y todo el esfuerzo de mis padres (quizás es esto lo que más me dolía), me había servido para poco. Así que opté por descubrir mis habilidades innatas y las adquiridas por la experiencia y sacarles todo el provecho posible, no podía dejar llevarme por los acontecimientos, tenía que coger al toro por los cuernos.

Opté por la introspección y el auto-conocimiento, el desarrollo de mi faceta creativa, volver a mis orígenes, a hacer aquello que realmente me hacía feliz: crear con mucha imaginación. Fueron más de 5 años los que invertí de manera constante, con un profesional que me ayudaba a perfilar el camino que había decidido emprender. En ocasiones fue muy duro. Mientras tanto, trabajaba de lo que infojobs me ofrecía...ya se imaginarán...pero había comenzado la andadura por el sendero que yo había elegido.

Después de los 5 años decidí seguir sola, y continúo con ese trabajo, pues éste dura hasta el día en que dejas de vivir. Al poco tiempo consigo un buen trabajo en Madrid. No pagaban bien pero viajaba a Milán todas las semanas, y era sumamente divertido. Esta fue mi oportunidad de poner en práctica y de demostrar todo aquello que había descubierto en mí. Y lo hice. Nunca había estado tan orgullosa de mí misma.

Al poco, mis padres se encuentran en un grave problema, muy grave. La única que podía salvarlos era yo. Ellos lo dieron todo por mí, y ene se momento ese era mi turno. Lo dejé todo. Trabajo, piso, vida en Madrid y me instalé de nuevo en esta isla, después de haber estado 15 años fuera. Batallé como una jabata de nuevo para que las cosas volvieran a su sitio. Me enfrenté hasta al mismo diablo, que por aquí tiene nombre y apellido. Y lo derroté. Las cosas no están en su sitio todavía, tardarán años para que todo vuelva a ser como antes, pero las bases ya están asentadas, y de eso me ocupé yo personalmente. De nuevo, volví a demostrarme que soy capaz de comerme al mundo "con papas".

Mi vida profesional todavía no está asentada, más bien todo lo contrario, pero ya tengo todos los recursos y la seguridad necesaria para saber que consigo lo que me proponga. Ya me calificaron como una auténtica guerrera, y es eso lo que soy.

Es curioso que cuando tienes claro lo que quieres hacer no hay fuerza ni opinión ajena que te convenza de lo contrario, y esto sucede porque detrás de esta decisión han habido muchos intentos fallidos que te han perfilado el camino de ida. Podríamos afirmar que la perseverancia, cuando uno lo tiene claro, es el arma más poderosa.

Celebraremos el rastrillo estas Navidades a pesar de los obstáculos que se están presentando. Lo documentaremos, lo haremos público. Nos verán actuar, verán cómo somos y cómo nos desenvolvemos y el resultado volará por la red. ¿Qué mejor CV que ese?

La vida es una lucha, pero tiene unas recompensas maravillosas.