domingo, diciembre 20, 2009

Mercadillo en casa


Confieso que me lo estoy pasando muy bien en el mercadillo que he organizado en el patio de casa de mi abuela. Tengo contacto directo con la gente, hablo con las personas, les invito a café, encuentro lo que buscan, les intento arrancar una sonrisa y si la persona que entra no puede comprarse, porque casi no tiene para vivir, ni un alfiler...se va de mi casa con un regalito entre las manos.

Ser solidario no cuesta nada y te regala mucho: ser mejor persona. Eso es ser rico también.

Con este cambio de paradigma que estamos sufriendo, ojalá los valores que olvidamos vuelvan de nuevo a resurgir, porque en ellos residen las cosas más importantes de la vida.

No nos olvidemos nunca de esto.