sábado, noviembre 22, 2008

Buen rollo mi hermano!

Hola a todos mis tímidos lectores que  no se atreven a comentar mis posts, anímense!! 

Pues bien, aquí me encuentro, un sábado por la noche a gustito en casa, recogidita y sin ganas de salir. Qué bien cuando una se encuentra calentita por dentro y sólo desprende buen rollo.

La mentalidad positiva es absolutamente imprescindible en la vida de cualquier ser humano. Qué diferente se ven las cosas desde una perspectiva positiva y alegre. Influye en tu estado de ánimo, en tu percepción de las cosas, en cómo te ves a ti misma y en cómo transmites tu imagen a los demás...

Además, el pensamiento positivo cruza fronteras, es más, no entiende de fronteras. Confucio decía que quien posee una mentalidad positiva y desprende buenas energías, éstas pueden llegar hasta muy lejos. Y siendo así, a qué esperamos muchos para autoeducarnos y dejar de ir por la vida como almas en pena.

Es fácil afirmar algo tan categórico, es cierto. Primero tenemos que asimilar esta verdad, y una vez que la asimilamos la pondremos en práctica para siempre.

Hace ya un tiempo que decidí no desperdiciar ni un segundo de mi vida, ya corté con mi pasado y con aquello queme ataba y no me permitía progresar. 

Ya me siento libre para continuar sin lastres, ya he vuelto a ser la de antes, alegre, divertida, atrevida, respondona, siempre muerta de risa, con mucha ganas de vivir, con muchas ganas de comerme el mundo. Ya no tengo miedo a enamorarme ni a afrontar la vida de frente.

Queridos lectores, blogueros y colegas, hay una vida maravillosa ahí fuera, sólo hay que saber buscársela.



 


lunes, noviembre 10, 2008

La Espera

Estoy casi segura de que a todos ustedes les han dicho alguna vez en la vida que "hay que darle tiempo al tiempo". Esta frase no nos quiere decir otra cosa que en la vida hay que tener paciencia. 

Para una persona impaciete como yo, el trabajerse la paciencia ha sido un reto que me ha costado años de educarme a mí misma, años de reflexión y, sobretodo, años de experiencia. Los ataques de impaciencia me siguen atacando por la espalda, pero cuando el desaliento empieza a asomar la cabeza utilizo la razón e intento que desaparezca. 

Una vez que he aprendido a ser paciente me doy cuenta la de cosas que se pueden llegar a entender. Te conviertes en una hábil observadora y obtienes los porqués de muchos dilemas que antes me atormentaban.

La paciencia unida a la no-acción es un ejercicio que requiere de mucha energía. Tanta que me agota en ocasiones pues, aunque todo está en movimiento y en continuo cambio, para una persona de naturaleza inquieta e impaciente como yo, a veces, el ritmo de la vida es muy lento, y otras, como arte de magia, te obliga a tomar una decisión en 20 segundos, tiempo en el que puede cambiar toda tu vida.

Conclusiones que he sacado: Después de tantos años de inquietud buscando un camino que recorrer, después de tanto tiempo caminando la senda menos transitada, después de tantos años indagando en lo más profundo de mi pensamiento he logrado tomar una actitud positiva y valiente ante la vida, sin miedo al devenir, sin miedo a perder y con muchas ganas de ganar. 

También hay otro dicho que dice que "el que espera desespera", pero yo creo que este dicho fue inventado por alguien que nunca aprendió la lección, y esa lección es que en la espera está el secreto.

miércoles, octubre 29, 2008

Mi vida y yo




He hecho una pequeña parada en el camino debido a una serie de acontecimientos personales "muy agradables" que me han mantenido ocupada. Una vez superada la distracción vuelvo a este blog con la idea de expresar una premisa en mi vida muy importante y que considero fundamental en el desarrollo de la vida de cualquier ser humano: QUE NADA NI NADIE TE APARTE DE TU CAMINO.

Parece fácil asumirlo, pero no todo el mundo ha aprendido esta lección. Es fundamental y primordial el tener que desarrollar nuestras vidas, nuestras carreras profesionales, seguir el camino que el destino tiene preparado para ti y no forzar ni provocar acontecimientos en nuestras vidas. 

En ocasiones adoptar la postura del "no hacer" o dejar actuar al destino se vuelve muy costosa, muy cuesta arriba, sobretodo cuando ansiamos la respuesta en este preciso instante y la respuesta verdadera puede llegar, de manera natural, con el paso del tiempo. 

Pero después de haber vivido muchas experiencias y muy intensas, después de haber tropezado mil veces con la misma piedra intentándolo de nuevo, he llegado a la conclusión de que la única manera de luchar contra viento y marea es enfrentándonos a las piedras de nuestro propio camino, de nuestro propio destino. 

Lábrate tu futuro, preocúpate primero por ti, cuida tu salud física y mental, procura estar de buen humor porque estás en la senda correcta y sabes con seguridad que lo que anhelas está por llegar, que todavía no es el momento. 

Es realmente maravilloso ver cómo las cosas y las personas se colocan en su sitio con el transcurso de los acontecimientos. Y yo, una mera espectadora de la vida que espera mientras se labra su vida con dedicación y mucha fe en que todo llega.


sábado, octubre 18, 2008

A lo mejor

Camino por la calle mirando hacia el suelo y me voy dando cuenta que soy una mujer que ya no quiere hacer más guerras, ya he participado en muchas. Soy una mujer que sabe lo que te puede derrumbar.

Camino por la calle segura, sin pensar en nada. Miro a la gente con indiferencia, pero después de tanto luchar, y de saber que la lucha continúa sé que han vuelto esos momentos en los que una mirada me vuelve a emocionar.  

Ya la vida no es tan fácil como antes que podía comerme las fresas del camino. La vida es un escalofrío que vuela lejos, es un equilibrio por encima de la locura. 

Pero a lo mejor este es el sentido de nuestro viaje, a lo mejor nos debemos sentir al final un poco mal. A lo mejor al final de este post alguno encontrará el coraje de enfrentarse a los sentimientos de culpabilidad y eliminarlos de este viaje, sólo para poder vivir de verdad cada momento con sus turbulencias y como si fuese el último.   

Camino por la calle rápido, rápido. Ya es de noche, se encienden las luces de las farolas y la gente se va corriendo a sus casas a colocarse delante de sus televisores. Y un pensamiento se me pasa por la cabeza:  A lo mejor no todo está echado a perder, a lo mejor algo todavía permanece intacto, a lo mejor es verdad que no todo ha sido una equivocación, a lo mejor es que tuvo que ser así. Y ahora qué puedo decir...fuera está lloviendo, qué sonido tan bonito!




martes, octubre 14, 2008

No hay que emocionarse demasiado

Sigo en mi viaje hacia el conocimiento de las emociones y tengo que confesar que este tema me está apasionando. Pues justo cuando empezaba a sentir que mi emoción iba en aumento me encuentro con esta afirmación: Es preciso emocionarse, pero no demasiado.

Voy a intentar explicar lo mejor posible lo que esta frase significa:
Es necesario sentir emoción en las cosas que hacemos y que nos gustan, es más, esta emoción es la que hace que sigamos adelante con las tareas diarias en las diferentes facetas de nuestras vidas, pero no demasiado, y aquí está el secreto de la vida. La emoción no debe interferir en los procesos cognitivos de funciones ejecutivas, es decir, no debe interferir en la percicia, en la habilidad con la que hacemos nuestro trabajo.

En los mecanismos de seducción pasa lo mismo. Se puede estar emocionado, es más, se debe estar emocionado. Pero...¿locamente enamorado? No, no es recomendable estarlo porque entonces empezamos a perder de vista las cosas que debemos hacer, esta emoción en su grado máximo no puede, ni debe, interferir en nuestra vida diaria alienando el resto de los sentimientos porque se nos va a olvidar, no vamos  a tener tiempo de hacer las cosas que debemos hacer. Si queremos que una relación fructifique hay que compaginar, hay que conciliar el estar enamorado, o emocionado, con las cosas que debemos hacer día a día y que la emoción en su grado máximo hace desaparecer de nuestras cabezas. 

Si trasladamos esta premisa al campo profesional,  podemos decir que las personas que dominan sus emociones son aquellas que se mueven dentro de lo que se denomina el cuadrante de las actividades no urgentes pero importantes. 

Las cosas urgentes son las que necesitan una atención inmediata YA! pero no necesariamente son importantes. Las cosas urgentes actúan sobre nosotros. El timbre del teléfono es urgente, pero no necesariamente responder a esa llamada en ese momento es importante. Si trastocamos las prioridades y somos tan apasionados que nos entregamos a solucionar las cosas urgentes, entramos en estrés y agotamiento. 

La importancia tiene que ver con los resultados. Si algo es realmente importante realiza una aportación a nuestra misión, a nuestros valores, a nuestras metas de alta prioridad. Si nos colocamos en esta perspectiva de trabajo obtendremos una visión y perspectiva de lo que hacemos, estaremos en equilibrio, disciplina, control y entraremos en pocas crisis.

No es tarea fácil asimilar estos conceptos. Por otro lado, tampoco es urgente que los asimilemos ya, pero sí importante que empecemos a hacerlo. Ya se sabe como es el subconsciente, hay que tratarlo como a un niño para que nos haga caso.

Ya hemos avanzado un pasito más en el infinito campo de las emociones. Ya sabemos que debemos transmitir emoción, pero en su justa medida. No podemos caer en la trampa que los libros de autoayuda tienden a sus lectores. Emoción para hoy, decepción para mañana...pues corremos el riesgo de que nos abandonen a la primera decepción. Así que, tanto en el mundo virtual como en el mundo real, las pasiones en su justa medida.


lunes, octubre 13, 2008

En busca de Spinoza

Después de haber escrito el post anterior no he hecho otra cosa que pensar en algún sistema válido para transmitir emociones a través de la web. Desde luego, y como era de esperar, no he encontrado la fórmula, pero sí me he puesto manos a la obra.

Mi primer paso fue dirigirme a la librería y comprarme un libro que hablara acerca de las emociones. Si quiero saber cómo se transmiten primero tengo que saber de qué estoy hablando. Así que me dirigí a la librería El Puente y me compré el libro de Antonio Damasio "En busca de Spinoza".

Antonio Damasio es actualmente la persona que mejor conoce el mecanismo de las emociones en el mundo, ha sido Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Muchos de los premios los ha compartido con su mujer, Hanna.

El libro es técnico, pero no me resulta difícil de entender porque tengo muchísima curiosidad en saber cuál es el mecanismo de las emociones y, al menos por ahora, voy entendiendo algo.

Comprender la teoría de las emociones, cómo funcionan y cuáles son sus mensajes, es indispensable para la construcción futura de una teoría de los seres humanos más precisa. Por otro lado, hay una afirmación en el libro que me ha dejado perpleja pues cuenta que el éxito o el fracaso de la humanidad depende, en gran medida, de la manera en que el público y las instituciones encargadas de la gestión de la vida pública incorporen principios y políticas capaces tanto de reducir las aflicciones como de aumentar la prosperidad de las personas.

El hecho de que somos química ya lo hemos sabido siempre, y que somos tan manejables a través de nuestras emociones también, pero a mí este hecho no deja de sorprenderme porque a pesar de que pasen los siglos y esta circunstancia se repita una y otra vez, el ser humano siempre será vulnerable a través de sus emociones.

Seguiré indagando en este mundo tan apasionante, ya les seguiré contando en los siguientes posts.

jueves, octubre 09, 2008

¿Cómo transmitir emociones a través de la web 2.0?

Hace días que le estoy dando vueltas a la cabeza para averiguar cómo sería posible transmitir emociones a través de la web. 

A lo mejor leen esto y piensan que pierdo el tiempo o les causa risa pero, hay algo que me preocupa tremendamente y que tiene que ver con la falta de emociones y que yo sufrí en su día: El vacío de los universitarios al terminar la carrera. 

Los que hemos estudiado una carrera lo único que deamos es terminarla cuanto antes y, una vez que la terminamos, nos encontramos con un inmenso vacío que nos hace plantearnos: ¿Y AHORA QUÉ?

A menos que se tenga la madurez y responsabilidad suficiente como para ir currándote tu futuro mientras estudias la carrera, lo más probable es que aterrices de un modo forzoso en la realidad: Altas tasas de paro, dificultad para encontrar el primer trabajo, altos requisitos para trabajos muy mal remunerados, empresarios déspotas y explotadores...y, sí, en muchas ocasiones una pobre formación.

Por qué a tan pocos universitarios se les ocurre la magnifica idea de emprender. Fundamentalmente es por el miedo. Miedo a tener que luchar. El trabajo más deseado es el de funcionarios: cero riesgos, trabajo seguro.

Eduard Punset opina, muy acertadamente, que la cuestión radica en la educación universitaria. En la necesidad de la educación de valores para fomentar el espíritu emprendedor entre los universitarios españoles. Sugiere empezar a trabajar antes de ello con la "competencia emocional". 

En definitiva, aprender a lidiar con las emociones no beneficiará sólo a los estudiantes que quieren montar una empresa sino a toda la sociedad.

Y termino este post tal y como lo empecé, cómo se pueden transmitir este empuje emocional a través de una herramienta que puede llegar a todos como es la web 2.0?