domingo, diciembre 27, 2009

Las dificultades del comienzo



Todos sabemos que las épocas de evolución presentan dificultades al inicio, pero también debemos saber que estas dificultades son el nacimiento de todo aquello que está en formación.

Hasta hace no mucho tiempo fui una persona que se agobiaba por lo más mínimo. A la mínima dificultad se me venían abajo todos los planes de continuar, y eso ocurría porque no era consciente de que la dificultad forma parte del comienzo y, lo que es más importante, del éxito.

Cuando comenzamos algo en nuestra vida el peligro siempre está presente, pero las perspectivas son favorables si somos perseverantes. Al principio todo es caótico y oscuro, pero es importante no estar solo, porque es en estos momentos, en los que todo parece no tener salida, cuando más necesitamos ayuda para combatir el caos, pero sin dejar de actuar.

Hay otro factor importante, y es que en el caos de las dificultades del comienzo existe una predisposición al orden, por lo que debemos armarnos de fortaleza mental y organizar este inicio de éxito desordenado aprendiendo, no sólo a separar, sino también a unir.

Obstáculos. Siempre hay obstáculos. Duras pruebas que se nos ponen delante y, en ocasiones, pueden hacer que perdamos la esperanza pero...mejor parar y reflexionar porque es en estos momentos cuando debemos esperar prudentemente concentrados y no intentar conseguir nuestra meta a todo trance, pero sí tenerla presente. Es en estos momentos en los que llegan los colaboradores que sólo acudirán si has obrado con ellos modestamente, sin presunciones.

Así se atrae a las personas que valen la pena y con cuya ayuda se puedan combatir las dificultades.

Una de las cosas buenas que tienen las redes sociales, y esta es una razón importante por la cual a mi me gustan tanto, es que aparecen en escena personas que realmente quieren ayudarte. Aportan información o te dan un contacto clave y preciso. Tanto en Facebook como en Twitter he obtenido ayuda inestimable por parte de personas que no conozco personalmente, y desde aquí quiero mostrarles, una vez más, mi sincero agradecimiento.

En tiempos de dificultades, nos encontramos con impedimentos pero puede pasar que se nos ofrezca la inesperada ayuda de alguien con quien no teníamos ninguna relación, y estamos tan mal acostumbrados a la solidaridad desinteresada que casi siempre pensamos que se nos trata de engañar.

No es malo ser cauteloso y estudiar la situación, pero si de algo me ha servido esta parada técnica de más de 2 años en esta isla es para comprobar que la esencia del ser humano es buena y que las buenas intenciones traspasan las fronteras del teclado llegando mucho más lejos de lo que imaginamos.

La tempestad trae alivio de las tensiones y nuevamente las cosas retornan a su tranquilidad.